viernes, 27 de marzo de 2015

Sandra Patricia Duque Tangarife



HACIA UNA NUEVA PRACTICA DOCENTE
Sandra Patricia Duque Tangarife
Licenciada Ciencias Sociales

"El hombre es una multitud solitaria de gente, que busca la presencia física de los
demás para imaginarse que todos estamos juntos."
(Carmen, Martín Gaite)
     Este articulo pretende realizar una reflexión acerca de la práctica pedagógica en el marco de la enseñanza de las  Ciencias Sociales a través de la Educación popular, y como  la cotidianidad de  la escuela  se constituye como un lugar, en la cual los sujetos construyen identidad, redes sociales, lazos de solidaridad, resolución de conflictos  en el continuo compartir y comunicación con el otro, a través de relaciones de poder que permiten el desarrollo de visiones del mundo que les rodea,  
Ésta reflexión parte de consideraciones realizadas a partir de la práctica docente en el área de Ciencias Sociales, en el colegio Sierra Morena IED ubicado en Ciudad Bolívar en el sur de Bogotá.
 En la primera parte busco explicar algunas consideraciones acerca de la educación popular, Identidad y subjetividad, competencia comunicativa  y sus implicaciones en el sentido de lo comunitario en el ámbito escolar.

Educación Popular
Al hablar  del concepto de  Educación Popular es indispensable mencionar a Paulo Freire considerado padre de la educación popular,  para él, la educación “debe servir para que los educadores y educandos «aprendan a leer la realidad para escribir su historia” (TORRES,2000 ) cuando los estudiantes identifican, comprenden, critican y reflexionan acerca de su realidad, se convierten en sujetos capaces de generar alternativas de solución y ser transformadores de su realidad. En la escuela se debe partir de reconocer a los estudiantes como sujetos con  una historia, una cotidianidad enmarcada en costumbres, luchas, movimientos, formas de concebir y leer el mundo, sujetos con sueños y aspiraciones.
 El docente no está lejano de éste papel como sujetos: Toda práctica educativa debe reconocer lo que educandos y educadores saben sobre el tema y generar experiencias colectivas y dialógicas para que unos y otros construyan nuevos conocimientos” (TORRES, 2007)  de allí parte una de las frases más famosas de “Freire: “Nadie lo conoce todo ni nadie lo desconoce todo; nadie educa a nadie, nadie se educa solo, los hombres se educan entre sí mediados por el mundo” (TORRES, 2007)
A través del lenguaje el docente se puede comunicar con el estudiante, realizar una lectura  dialógica de la realidad en la cual están conviviendo, empezar a criticar, reflexionar  y  construir un conocimiento común, se constituye la escuela en un espacio para actuar de forma conjunta para transformar la realidad compartida, pero esto se debe convertir en un compromiso con la utopía de transformar la realidad (TORRES, 2007).
La educación popular exige que el docente se involucre y realice un proceso de inmersión en el lenguaje, cultura e imaginarios del estudiante, para iniciar la construcción dialógica del conocimiento, es así como es indispensable reconocer al estudiante como sujeto con identidad y subjetividad, partir de conocerlo para identificar la cotidianidad en la cual se desenvuelve.

Identidad y subjetividad
En el marco de la escuela aparece el estudiante como sujeto y no como receptor de conocimiento, es un actor social con una historia, un contexto y aspiraciones que moldean su comportamiento cotidiano en el contexto escolar. “En este sentido se define la vida cotidiana como la esfera donde se conjugan elementos propios y externos a cada persona, construyéndose en dicha esfera la subjetividad y la identidad social” (Castro, 1999, p134).
     A través de los procesos de socialización que están presentes en la cotidianidad       escolar,  los estudiantes son transmisores de actitudes, modos de actuar, visiones del mundo, la manera como se incorpora con sus pares, como dan solución a las problemáticas, los conflictos cotidianos y construyen el  imaginario de superación: “el ir y el venir en búsqueda de satisfactores para sus necesidades” (FREIRE,1998, p. 21)  permiten que él construya su propia identidad y se haga participe de la sociedad.  En esa medida es importante el estudio de la subjetividad e identidad social de los jóvenes desde la práctica docente, para  conocer, analizar y comprender la construcción social de los jóvenes, los roles sociales que ejercen, sus representaciones, su cultura, el entramado de significaciones que han construido marcados por una historia, y que es reproducido en los comportamientos escolares.
El estudio de la subjetividad e identidad en los estudiantes se puede convertir en una herramienta valiosa para la construcción del conocimiento y de las prácticas académicas en el entorno escolar, el reconocimiento de los estudiantes como sujetos constructores de su proyecto y el de otros a través de sus ilusiones, luchas continuas, sujetos sociales que comparten un mismo espacio y tiempo.
En la actualidad la labor docente no solo está enmarcada en los fines académicos, sino también en la caracterización del estudiante de lo intrapersonal, interpersonal, imaginarios y proyección de vida.  Por ésta razón considero  la pertinencia del estudio y análisis de la identidad y subjetividad social de los jóvenes en el ámbito educativo, ya que permitirá conocer el estudiante en otros espacios y en sus construcciones sociales.  
Cada estudiante es un conjunto de significaciones e imaginarios heredados desde su familia y adaptados por la comunidad en la cual convive, enmarcados en las luchas y proyectos de supervivencia de su comunidad, esas representaciones generan en él la necesidad, motivación o apatía hacia el ámbito académico, ese es uno de los principales retos como docente, entender al estudiante en medio de su individualismo y subjetividad para lograr construir conocimiento conjunto, que le permita tener las herramientas necesarias para la vida, para la consecución de su proyecto, no solo laboral sino de vida.

La comunicación como oportunidad de reconocernos
La comunicación hace parte inherente de la cotidianidad de los seres humanos,  posibilita generar relaciones entre los seres vivos, entreteje redes que  permite la interacción en sociedad. Por medio de los procesos comunicativos damos  cuenta de nuestro entorno y nos permite compartirlo con los demás.
En esa medida, tiene gran relevancia la profundización en la competencia comunicativa en el entorno escolar, ya que se entiende la comunicación como  lo menciona Parra (2000) “el vehículo para el desarrollo educativo y para la promoción de las interrelaciones sociales en la comunidad". Pero no se debe dejar de lado el conjunto de relaciones comunicativas que los estudiantes han forjado desde los diferentes campos relacionales, desde la familia, la comunidad, el barrio y el colegio.  Los estudiantes de colegios distritales de Ciudad Bolívar, han demostrado conflictos psicológicos marcados por familias disfuncionales, falta de acompañamiento de familiares, lo que genera un serie de comportamientos marcados en la socialización con sus pares, “como consecuencia  de situaciones en las cuales el medio se presenta desajustes en las relaciones, en los afectos, en las formas de participación e incluso en la toma de decisiones” ( BARRERA,1999, p.65). Éste conjunto de factores evidencian en los estudiantes una serie de falencias en la comunicación asertiva,  que se manifiesta en comunicación verbal y física agresiva, que genera conflictos en el interior de sus relaciones, no solo en el aula sino con los individuos que los rodean en su entorno social.
Al implementar la competencia comunicativa se puede buscar la proyección de los estudiantes, como lo plantea Barrera (1999) en su libro Holística, comunicación y cosmovisión:
 Por ser una realización humana un proceso constante que se prolonga en y por otros, es porque adquiere sentido y trascendencia. Cada quien tiene la responsabilidad de relacionarse, el deber y el privilegio de vivir a la manera de su tiempo, con las peculiaridades que le corresponden.
Cuando se habla del tiempo que le corresponde vivir a los estudiantes en el presente, no se debe dejar de lado las nuevas formas comunicación a través de la tecnología, nuevos lenguajes que le permite al estudiante convertirse en sujeto de mundo, rompe las barreras de la comunidad y se convierte en un lector de la realidad mundial, lo que se  que debe ser vista por los maestros como una oportunidad, como lo menciona  Parra (2000) “elementos productivos y puestos en circulación  por la comunicación y por los medios  masivos para emprender procesos que contribuyan al desarrollo educativo”. En la medida que el estudiante puede identificar, analizar, criticar y reflexionar acerca de la realidad externa  más allá de lo local.
Desde todas las áreas del conocimiento es necesario implementar el uso de la tecnología en el desarrollo de las clases, ya que la comunicación en el presente no solo se manifiesta de manera oral y escrita, ahora se enmarca en sistemas de información rápida, que dan cuenta la realidad en la que se vive, un mundo en el que coexistimos con una “tecnología de masas de comunicación, una sociedad de masas” (PARRA, 2000,p135). El interrogante es ¿cómo lograr rescatar el sujeto en su identidad y subjetividad  inmerso en la aldea global?

Hacia una nueva práctica docente
 Para lograr la nueva concepción de los estudiantes que van  a guiar  la sociedad, en  un mundo con cambios sin precedentes en la comunicación, tecnología, y en constante búsqueda de la proyección personal y social.  Primero como docentes “debemos reconocer que la información y el conocimiento están creciendo a un paso mucho más rápido que en cualquier época anterior de la historia de la humanidad” (Cómo Aprende la Gente: Cerebro, Mente, Experiencia, y Escuela ,2000) la dinámica de la educación tradicional ha cambiado Como sabiamente lo afirmó el premio Nobel Herbert Simon, el significado de “saber” ha pasado de poder recordar y repetir información a poder hallarla y utilizarla (1966).
La educación de la actualidad se concibe como la oportunidad de ayudar al  estudiante  al desarrollo de sus habilidades, brindarle herramientas intelectuales, estrategias que le permitan sentir, comprender y dar solución a los diferentes conflictos  en el cual se va a desenvolver como ciudadano. “El hombre es por naturaleza un investigador: aprender es descubrir. Sin embargo, es la misma educación la que se encarga muchas veces de adormecer esta capacidad”.( Fé y alegría, 2002) por eso es necesario y pertinente realizar cambios en las dinámicas en las clases, como permitirle al estudiante que asuma su papel como actor en la sociedad y con capacidad de generar conocimiento.
La reflexión de la práctica docente me ha permitido reconocer y reinterpretar la importancia de la educación popular en el diario vivir de la escuela, la importancia de reconocer al estudiante como un cúmulo de significados construidos a través de su historia personal, familiar y de interacción con la comunidad. Cuando el estudiante logra reconocerse como sujeto lector de su realidad y dueño de las posibilidades de cambio, se puede convertir en un agente de cambio no solo en su proyecto de vida, sino también en pro de su comunidad cercana.
En el diario vivir de la escuela el estudio de las diferentes áreas, no solo Ciencias Sociales, he evidenciado como el estudiante desde sus imaginarios, construye lecturas de su entorno y las compara con el  mundo, le  permite dar relación de su construcción histórica y compararla con las diferentes dinámicas a nivel mundial, concebir la idea de que su presente es consecuencia de hechos y acciones que han realizado otros sujetos de acuerdo a sus necesidades y que han dado como resultado las relaciones de poder y producción que se vive en la actualidad.  Ese reconocerse como sujeto histórico y con posibilidad de cambio, contribuye a la motivación hacia el aprendizaje continuo, comprende y la necesidad de indagar el conocimiento, este aprendizaje lo desarrolla con la ayuda de la tecnología no solo  vista como  posibilidad de sobrevivencia para la raza humana, sino también como posibilidad de acceder al conocimiento y a lecturas posibles de la realidad, es así como el conocimiento se convierte en una motivación  no solo en la escuela, sino también en sus estudios superiores o en realización de su proyecto de vida.
Como docentes nuestro  propósito es de ayudar a formar estudiantes con las habilidades necesarias en el mundo cambiante de hoy, estudiantes que manejen los saberes, den una lectura de  su diario vivir, y que busquen desarrollo del ser, que le permita desenvolverse en su entorno con alternativas de cambio, no solo para él, sino también para las personas que le rodean. La práctica docente debe propender por individuos plenos afectivamente, que se  observen como sujetos de cambio, con valores y como dueños de su destino, en el cual ellos aprendan a dar valor al otro, que desde su proyecto de vida sean sujetos apasionados, alegres y amorosos de su entorno, en lo cognitivo  que  tengan y manejen las herramientas básicas del área de conocimiento  (nociones, proposiciones, conceptos y categorías), que le permita construir nuevos saberes a través de la investigación y la innovación. En lo expresivo, que los estudiantes desarrollen  lo creativo y artístico no solo mediante dramatizaciones, construcción de maquetas, sino a través de la construcción de diferentes tipos de texto que permitan demostrar las habilidades expresivas, sino también con la ayuda de la competencia comunicativa como la habilidad de ser asertivo ante el otro, comprender y dar a conocer sus imaginarios y su cultura en búsqueda de la convivencia y la construcción común del desarrollo de él y la sociedad.  
Considero que en el presente  la educación nos permite formar  individuos plenos, desde las diferentes áreas de formación, estudiantes con  características que permiten el desarrollo del saber, ser, hacer y el sentir.  Los estudiantes de sectores como Ciudad Bolívar  son producto de familias en su mayoría disfuncionales, y con secuelas de violencia intrafamiliar y social, son estudiantes en su mayoría desplazados, con bajos niveles académicos, resultado de su diario vivir.  Desde lo afectivo los estudiantes buscan de manera reiterada el afecto por parte de sus pares y miembros de la institución educativa, en el cual el colegio se constituye en un escape a la problemática social en la cual se desenvuelven, y algunos han logrado desenvolverse de manera exitosa después de la escuela, y se han convertido en protagonistas de cambio en sus familias.  Por esta razón considero que la educación popular se constituye en la posibilidad de con ellos un trabajo desde los diferentes saberes, en el cual se busque desarrollar las emociones, valores, pertenencia, actitudes, principios y emociones, análisis de la realidad que están viviendo y proponer alternativas de cambio y posibles soluciones a la coyuntura familiar y social que cada uno de ellos viven en su entorno, que permitan que los estudiantes construyan un mejor futuro emocional y afectivo no solo en el colegio, sino también en su familia y en su entorno. El hecho de reconocerse como actor social le  permite rescatar el ser humano por encima de los conocimientos, los estudiantes que desarrollan estas dinámicas han demostrado grandes capacidades de conciliación, ejercicio de valores y emociones que demuestran la necesidad de reforzar el ser.
Cuando el estudiante se reconoce, puede desarrollar la capacidad de curiosidad por todo lo que permite la pregunta y la investigación, se convierte en “dueño de su proceso de aprendizaje y colocarlo en una actitud de reflexión, búsqueda, proposición e investigación en la solución de problemas” (fe y alegría, 2002)  que le permitirá su trascender por fuera de la institución, para la consecución de oportunidades académicas en su proyecto de vida.
     Nuevamente menciono lo  expresivo como la posibilidad de contribuir a potenciar la competencia comunicativa, en la dinámica de la escuela se debe dar la posibilidad de desarrollar nuevos lenguajes, no solo lo oral y lo escrito, sino también lo artístico y el uso de herramientas de multimedia en el presente y futuro mediado por la tecnología. Realizar el ejercicio docente en constante apertura a la tecnología como oportunidad didáctica en los diferentes saberes, el uso ético de la tecnología en pro del bienestar de la sociedad.
Uno de los retos de la educación en la actualidad es formar individuos que sean capaces de  identificar, analizar y argumentar acerca de las situaciones sucedidas en diferentes contextos y poder proponer alternativas de solución. La competencia comunicativa se convierte en la herramienta básica para la interacción humana y la adquisición de aprendizajes.
En el proceso de socialización el lenguaje permite la interacción con los pares a través de la expresión acertada de emociones y pensamientos, y  la comprensión de múltiples realidades para resolver problemas y situaciones de la vida cotidiana. La comunicación permite la realizar una lectura del mundo globalizado al cual se enfrentan los estudiantes no solo en su contexto escolar sino también social.
     En la elaboración y aprovechamiento de la tecnología , se debe hacer hincapié de que  la Investigación debe partir del docente, y buscar la motivación y la construcción del espíritu investigativo en los estudiantes que les permita indagar, cuestionarse, construir hipótesis y buscar alternativas de solución de acuerdo a sus intereses, motivar la duda ante lo que lo rodea, visualizarse como un sujeto que lee su realidad de manera objetiva y que construye caminos para lograr la realización de sus proyectos, no solo en pro de él mismo, sino de la sociedad.
     La práctica docente en actualidad se convierte en un constante reto, ante los nuevos imaginarios y representaciones de los estudiantes, el papel como educador es reconocer al estudiante como un sujeto, un transformador de su realidad, y  entender el papel del educador no es solo como un transmisor de conocimientos sino como un guía que le permita al estudiante el desarrollo de habilidades y herramientas para la vida, en búsqueda de su proyección y realización personal.

Bibliografía
Barrera, Morales Marcos Fidel. Holística, comunicación y cosmovisión. Cooperativa Editorial Magisterio. 2002
Castro, Graciela.  Jóvenes: Identidad Social y construcción de la memoria. Última Década Nº26, Cidpa Valparaíso, Julio 2007
Freire, Paulo. Pedagogía de la contradicción. Siglo XXI. Buenos Aires.1998
Parra, Alvarracín Germán. Bases epistemológicas de la educomunicación. Quito: Ediciones Abya Yala, 2000.
 Revista internacional Fe y Alegría No 4 año 2003. Caracas Citas del Documento del XXXII Congreso Internacional “La Educación Popular hoy y su concreción en nuestras prácticas educativas formales y no formales”, Guatemala 2001, Circular FIFYA 130/ 2002.

Torres, Carrillo Alfonso. Los otros también cuentan. Serie Dimensión educativa. Bogotá. 1992.

Torres, Carrillo Alfonso. Paulo freire y la educación popular. Educación de adultos DVV internacional  No 69 2007.

            Recuperado de http://www.iiz-dvv.de/index.php?article_id=279&clang=3

“How People Learn: Brain, Mind, Experience, and School.” Cómo Aprende la Gente: Cerebro, Mente, Experiencia, y Escuela. Edición Expandida. Publicado por la Editorial de la Academia nacional de Ciencias de Estados Unidos. Expanded Edition  2000.
            Recuperado de http://www.nap.edu/books/0309070368/html/. Traducción del Inglés por Tito Nelson Oviedo A.)



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