HACIA UNA NUEVA PRACTICA DOCENTE
Sandra Patricia Duque Tangarife
Licenciada Ciencias Sociales
"El hombre es
una multitud solitaria de gente, que busca la presencia física de los
demás
para imaginarse que todos estamos juntos."
(Carmen, Martín
Gaite)
Este articulo pretende realizar una
reflexión acerca de la práctica pedagógica en el marco de la enseñanza de las Ciencias Sociales a través de la Educación
popular, y como la cotidianidad de la escuela
se constituye como un lugar, en la cual los sujetos construyen
identidad, redes sociales, lazos de solidaridad, resolución de conflictos en el continuo compartir y comunicación con
el otro, a través de relaciones de poder que permiten el desarrollo de visiones
del mundo que les rodea,
Ésta reflexión parte de
consideraciones realizadas a partir de la práctica docente en el área de
Ciencias Sociales, en el colegio Sierra Morena IED ubicado en Ciudad Bolívar en
el sur de Bogotá.
En la primera parte busco explicar algunas
consideraciones acerca de la educación popular, Identidad y subjetividad, competencia
comunicativa y sus implicaciones en el
sentido de lo comunitario en el ámbito escolar.
Educación
Popular
Al hablar del concepto de Educación Popular es indispensable mencionar
a Paulo Freire considerado padre de la educación popular, para él, la educación “debe servir
para que los educadores y educandos «aprendan
a leer la realidad para escribir su historia” (TORRES,2000 )
cuando los estudiantes identifican, comprenden, critican y reflexionan acerca
de su realidad, se convierten en sujetos capaces de generar alternativas de
solución y ser transformadores de su realidad. En la escuela se debe partir de
reconocer a los estudiantes como sujetos con
una historia, una cotidianidad enmarcada en costumbres, luchas,
movimientos, formas de concebir y leer el mundo, sujetos con sueños y
aspiraciones.
El docente no
está lejano de éste papel como sujetos: Toda práctica educativa debe reconocer
lo que educandos y educadores saben sobre el tema y generar experiencias
colectivas y dialógicas para que unos y otros construyan nuevos conocimientos”
(TORRES, 2007) de allí parte una de las
frases más famosas de “Freire: “Nadie lo
conoce todo ni nadie lo desconoce todo; nadie educa a nadie, nadie se educa
solo, los hombres se educan entre sí mediados por el mundo” (TORRES, 2007)
A través del lenguaje el
docente se puede comunicar con el estudiante, realizar una lectura dialógica de la realidad en la cual están conviviendo,
empezar a criticar, reflexionar y construir un conocimiento común, se
constituye la escuela en un espacio para actuar de forma conjunta para
transformar la realidad compartida, pero esto se debe convertir en un
compromiso con la utopía de transformar la realidad (TORRES, 2007).
La educación popular exige
que el docente se involucre y realice un proceso de inmersión en el lenguaje,
cultura e imaginarios del estudiante, para iniciar la construcción dialógica
del conocimiento, es así como es indispensable reconocer al estudiante como
sujeto con identidad y subjetividad, partir de conocerlo para identificar la
cotidianidad en la cual se desenvuelve.
Identidad y subjetividad
En el marco de la
escuela aparece el estudiante como sujeto y no como receptor de conocimiento,
es un actor social con una historia, un contexto y aspiraciones que moldean su
comportamiento cotidiano en el contexto escolar. “En
este sentido se define la vida cotidiana como la esfera donde se conjugan
elementos propios y externos a cada persona, construyéndose en dicha esfera la
subjetividad y la identidad social” (Castro, 1999, p134).
A través de los procesos de socialización que están presentes en la
cotidianidad escolar, los estudiantes son transmisores de
actitudes, modos de actuar, visiones del mundo, la manera como se incorpora con
sus pares, como dan solución a las problemáticas, los conflictos cotidianos y
construyen el imaginario de superación:
“el ir y el venir en búsqueda de satisfactores para sus necesidades” (FREIRE,1998,
p. 21) permiten que él construya su
propia identidad y se haga participe de la sociedad. En esa medida es importante el estudio de la
subjetividad e identidad social de los jóvenes desde la práctica docente,
para conocer, analizar y comprender la
construcción social de los jóvenes, los roles sociales que ejercen, sus
representaciones, su cultura, el entramado de significaciones que han
construido marcados por una historia, y que es reproducido en los
comportamientos escolares.
El estudio de la subjetividad e
identidad en los estudiantes se puede convertir en una herramienta valiosa para
la construcción del conocimiento y de las prácticas académicas en el entorno
escolar, el reconocimiento de los estudiantes como sujetos constructores de su
proyecto y el de otros a través de sus ilusiones, luchas continuas, sujetos
sociales que comparten un mismo espacio y tiempo.
En la actualidad la labor docente no
solo está enmarcada en los fines académicos, sino también en la caracterización
del estudiante de lo intrapersonal, interpersonal, imaginarios y proyección de
vida. Por ésta razón considero la pertinencia del estudio y análisis de la
identidad y subjetividad social de los jóvenes en el ámbito educativo, ya que
permitirá conocer el estudiante en otros espacios y en sus construcciones
sociales.
Cada estudiante es un conjunto de
significaciones e imaginarios heredados desde su familia y adaptados por la
comunidad en la cual convive, enmarcados en las luchas y proyectos de
supervivencia de su comunidad, esas representaciones generan en él la
necesidad, motivación o apatía hacia el ámbito académico, ese es uno de los
principales retos como docente, entender al estudiante en medio de su
individualismo y subjetividad para lograr construir conocimiento conjunto, que
le permita tener las herramientas necesarias para la vida, para la consecución
de su proyecto, no solo laboral sino de vida.
La comunicación como
oportunidad de reconocernos
La
comunicación hace parte inherente de la cotidianidad de los seres humanos, posibilita generar relaciones entre los seres
vivos, entreteje redes que permite la
interacción en sociedad. Por medio de los procesos comunicativos damos cuenta de nuestro entorno y nos permite
compartirlo con los demás.
En esa
medida, tiene gran relevancia la profundización en la competencia comunicativa
en el entorno escolar, ya que se entiende la comunicación como lo menciona Parra (2000) “el vehículo para el desarrollo educativo y para la
promoción de las interrelaciones sociales en la comunidad". Pero no se
debe dejar de lado el conjunto de relaciones comunicativas que los estudiantes han
forjado desde los diferentes campos relacionales, desde la familia, la
comunidad, el barrio y el colegio. Los
estudiantes de colegios distritales de Ciudad Bolívar, han demostrado
conflictos psicológicos marcados por familias disfuncionales, falta de acompañamiento
de familiares, lo que genera un serie de comportamientos marcados en la
socialización con sus pares, “como consecuencia
de situaciones en las cuales el medio se presenta desajustes en las
relaciones, en los afectos, en las formas de participación e incluso en la toma
de decisiones” ( BARRERA,1999, p.65). Éste conjunto de factores evidencian en
los estudiantes una serie de falencias en la comunicación asertiva, que se manifiesta en comunicación verbal y
física agresiva, que genera conflictos en el interior de sus relaciones, no
solo en el aula sino con los individuos que los rodean en su entorno social.
Al
implementar la competencia comunicativa se puede buscar la proyección de los
estudiantes, como lo plantea Barrera (1999) en su libro Holística,
comunicación y cosmovisión:
Por ser una realización humana un proceso constante que se
prolonga en y por otros, es porque adquiere sentido y trascendencia. Cada quien
tiene la responsabilidad de relacionarse, el deber y el privilegio de vivir a
la manera de su tiempo, con las peculiaridades que le corresponden.
Cuando se habla del tiempo que le corresponde vivir a los
estudiantes en el presente, no se debe dejar de lado las nuevas formas comunicación
a través de la tecnología, nuevos lenguajes que le permite al estudiante
convertirse en sujeto de mundo, rompe las barreras de la comunidad y se
convierte en un lector de la realidad mundial, lo que se que debe ser vista por los maestros como una
oportunidad, como lo menciona Parra
(2000) “elementos productivos y puestos en circulación por la comunicación y por los medios masivos para emprender procesos que
contribuyan al desarrollo educativo”. En la medida que el estudiante puede
identificar, analizar, criticar y reflexionar acerca de la realidad externa más allá de lo local.
Desde todas las áreas del conocimiento es necesario
implementar el uso de la tecnología en el desarrollo de las clases, ya que la
comunicación en el presente no solo se manifiesta de manera oral y escrita,
ahora se enmarca en sistemas de información rápida, que dan cuenta la realidad
en la que se vive, un mundo en el que coexistimos con una “tecnología de masas
de comunicación, una sociedad de masas” (PARRA, 2000,p135). El interrogante es ¿cómo
lograr rescatar el sujeto en su identidad y subjetividad inmerso en la aldea global?
Hacia
una nueva práctica docente
Para lograr la nueva concepción de los
estudiantes que van a guiar la sociedad, en un mundo con cambios sin precedentes en la
comunicación, tecnología, y en constante búsqueda de la proyección personal y
social. Primero como docentes “debemos
reconocer que la información y el conocimiento están
creciendo a un paso mucho más rápido que en cualquier época anterior de la
historia de la humanidad” (Cómo Aprende la Gente: Cerebro, Mente, Experiencia,
y Escuela ,2000) la dinámica de la educación tradicional ha cambiado Como
sabiamente lo afirmó el premio Nobel Herbert Simon, el significado de “saber”
ha pasado de poder recordar y repetir información a poder hallarla y utilizarla
(1966).
La educación de
la actualidad se concibe como la oportunidad de ayudar al estudiante
al desarrollo de sus habilidades, brindarle herramientas intelectuales,
estrategias que le permitan sentir, comprender y dar solución a los diferentes
conflictos en el cual se va a
desenvolver como ciudadano. “El hombre es por naturaleza un investigador:
aprender es descubrir. Sin embargo, es la misma educación la que se encarga
muchas veces de adormecer esta capacidad”.( Fé y alegría, 2002) por eso es
necesario y pertinente realizar cambios en las dinámicas en las clases, como
permitirle al estudiante que asuma su papel como actor en la sociedad y con
capacidad de generar conocimiento.
La reflexión de
la práctica docente me ha permitido reconocer y reinterpretar la importancia de
la educación popular en el diario vivir de la escuela, la importancia de
reconocer al estudiante como un cúmulo de significados construidos a través de
su historia personal, familiar y de interacción con la comunidad. Cuando el
estudiante logra reconocerse como sujeto lector de su realidad y dueño de las
posibilidades de cambio, se puede convertir en un agente de cambio no solo en
su proyecto de vida, sino también en pro de su comunidad cercana.
En el diario
vivir de la escuela el estudio de las diferentes áreas, no solo Ciencias Sociales,
he evidenciado como el estudiante desde sus imaginarios, construye lecturas de
su entorno y las compara con el mundo,
le permite dar relación de su
construcción histórica y compararla con las diferentes dinámicas a nivel
mundial, concebir la idea de que su presente es consecuencia de hechos y
acciones que han realizado otros sujetos de acuerdo a sus necesidades y que han
dado como resultado las relaciones de poder y producción que se vive en la
actualidad. Ese reconocerse como sujeto
histórico y con posibilidad de cambio, contribuye a la motivación hacia el
aprendizaje continuo, comprende y la necesidad de indagar el conocimiento, este
aprendizaje lo desarrolla con la ayuda de la tecnología no solo vista como
posibilidad de sobrevivencia para la raza humana, sino también como
posibilidad de acceder al conocimiento y a lecturas posibles de la realidad, es
así como el conocimiento se convierte en una motivación no solo en la escuela, sino también en sus
estudios superiores o en realización de su proyecto de vida.
Como docentes
nuestro propósito es de ayudar a formar estudiantes
con las habilidades necesarias en el mundo cambiante de hoy, estudiantes que
manejen los saberes, den una lectura de su diario vivir, y que busquen desarrollo del
ser, que le permita desenvolverse en su entorno con alternativas de cambio, no
solo para él, sino también para las personas que le rodean. La práctica docente
debe propender por individuos plenos afectivamente, que se observen como sujetos de cambio, con valores
y como dueños de su destino, en el cual ellos aprendan a dar valor al otro, que
desde su proyecto de vida sean sujetos apasionados, alegres y amorosos de su
entorno, en lo cognitivo que tengan y manejen las herramientas básicas del
área de conocimiento (nociones,
proposiciones, conceptos y categorías), que le permita construir nuevos saberes
a través de la investigación y la innovación. En lo expresivo, que los
estudiantes desarrollen lo creativo y
artístico no solo mediante dramatizaciones, construcción de maquetas, sino a
través de la construcción de diferentes tipos de texto que permitan demostrar
las habilidades expresivas, sino también con la ayuda de la competencia
comunicativa como la habilidad de ser asertivo ante el otro, comprender y dar a
conocer sus imaginarios y su cultura en búsqueda de la convivencia y la
construcción común del desarrollo de él y la sociedad.
Considero
que en el presente la educación nos
permite formar individuos plenos, desde
las diferentes áreas de formación, estudiantes con características que permiten el desarrollo del
saber, ser, hacer y el sentir. Los
estudiantes de sectores como Ciudad Bolívar son producto de familias en su mayoría
disfuncionales, y con secuelas de violencia intrafamiliar y social, son
estudiantes en su mayoría desplazados, con bajos niveles académicos, resultado
de su diario vivir. Desde lo afectivo
los estudiantes buscan de manera reiterada el afecto por parte de sus pares y
miembros de la institución educativa, en el cual el colegio se constituye en un
escape a la problemática social en la cual se desenvuelven, y algunos han
logrado desenvolverse de manera exitosa después de la escuela, y se han
convertido en protagonistas de cambio en sus familias. Por esta razón considero que la educación
popular se constituye en la posibilidad de con ellos un trabajo desde los
diferentes saberes, en el cual se busque desarrollar las emociones, valores,
pertenencia, actitudes, principios y emociones, análisis de la realidad que
están viviendo y proponer alternativas de cambio y posibles soluciones a la
coyuntura familiar y social que cada uno de ellos viven en su entorno, que
permitan que los estudiantes construyan un mejor futuro emocional y afectivo no
solo en el colegio, sino también en su familia y en su entorno. El hecho de
reconocerse como actor social le permite
rescatar el ser humano por encima de los conocimientos, los estudiantes que
desarrollan estas dinámicas han demostrado grandes capacidades de conciliación,
ejercicio de valores y emociones que demuestran la necesidad de reforzar el
ser.
Cuando
el estudiante se reconoce, puede desarrollar la capacidad de curiosidad por
todo lo que permite la pregunta y la investigación, se convierte en “dueño
de su proceso de aprendizaje y colocarlo en una actitud de reflexión, búsqueda,
proposición e investigación en la solución de problemas” (fe y alegría, 2002) que le
permitirá su trascender por fuera de la institución, para la consecución de
oportunidades académicas en su proyecto de vida.
Nuevamente menciono lo expresivo como la posibilidad de contribuir a
potenciar la competencia comunicativa, en la dinámica de la escuela se debe dar
la posibilidad de desarrollar nuevos lenguajes, no solo lo oral y lo escrito,
sino también lo artístico y el uso de herramientas de multimedia en el presente
y futuro mediado por la tecnología. Realizar el ejercicio docente en constante apertura
a la tecnología como oportunidad didáctica en los diferentes saberes, el uso
ético de la tecnología en pro del bienestar de la sociedad.
Uno de los retos de la educación en la
actualidad es formar individuos que sean capaces de identificar, analizar y argumentar acerca de
las situaciones sucedidas en diferentes contextos y poder proponer alternativas
de solución. La competencia comunicativa se convierte en la herramienta básica
para la interacción humana y la adquisición de aprendizajes.
En el proceso de socialización el
lenguaje permite la interacción con los pares a través de la expresión acertada
de emociones y pensamientos, y la
comprensión de múltiples realidades para resolver problemas y situaciones de la
vida cotidiana. La comunicación permite la realizar una lectura del mundo
globalizado al cual se enfrentan los estudiantes no solo en su contexto escolar
sino también social.
En la elaboración y aprovechamiento de la tecnología , se
debe hacer hincapié de que la
Investigación debe partir del docente, y buscar la motivación y la construcción
del espíritu investigativo en los estudiantes que les permita indagar,
cuestionarse, construir hipótesis y buscar alternativas de solución de acuerdo
a sus intereses, motivar la duda ante lo que lo rodea, visualizarse como un
sujeto que lee su realidad de manera objetiva y que construye caminos para
lograr la realización de sus proyectos, no solo en pro de él mismo, sino de la
sociedad.
La práctica docente
en actualidad se convierte en un constante reto, ante los nuevos imaginarios y
representaciones de los estudiantes, el papel como educador es reconocer al
estudiante como un sujeto, un transformador de su realidad, y entender el papel del educador no es solo
como un transmisor de conocimientos sino como un guía que le permita al
estudiante el desarrollo de habilidades y herramientas para la vida, en
búsqueda de su proyección y realización personal.
Bibliografía
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“How People Learn: Brain, Mind, Experience, and
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Recuperado de http://www.nap.edu/books/0309070368/html/.
Traducción del Inglés por Tito Nelson Oviedo A.)
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